Cómo preparar una oposición sin academia
Preparar una oposición por libre, con los pasos que ninguna academia te cuenta: dónde está el temario oficial gratis y qué tendrás que resolver tú.
Preparar una oposición por libre, con los pasos que ninguna academia te cuenta: dónde está el temario oficial gratis y qué tendrás que resolver tú.
Sí se puede preparar una oposición sin academia, sobre todo en grupos C2 y C1. La clave es cubrir por tu cuenta las dos cosas que vende un preparador: temario actualizado, que tienes gratis en la Biblioteca Jurídica del BOE, y corrección. Y ser honesto: el abandono por libre es alto.
Llevas semanas viendo la misma cifra: 200, 250, hasta 300 euros al mes por un preparador. Estás en el paro o con un sueldo que no da para ahorros, la oposición te suena a la vía estable que te queda, y esa mensualidad es justo lo que no tienes. Así que te haces la pregunta de verdad: ¿puedes preparar una oposición por tu cuenta sin que el plan se te venga abajo a los tres meses?
La respuesta corta es que sí, pero con matices que casi ninguna guía te cuenta, porque casi todas las escribe una academia.
Las claves
Sí, y cada año lo hace mucha gente. Preparar una oposición por libre es viable, sobre todo si ya sabes estudiar solo y el cuerpo al que aspiras se juega en un examen tipo test. Donde se complica es en los grupos altos (A1, A2), con temarios de cientos de temas, supuestos prácticos y pruebas orales, donde el volumen y la corrección pesan mucho más.
Antes de decidir, lee una cosa concreta: la última convocatoria del cuerpo que te interesa, publicada en el BOE. Ahí viene cuántos temas hay, cómo es el examen (test, desarrollo, práctico, oral), cuántas plazas salen y qué normativa entra. Esa lectura te dice, en media hora, si "por libre" es realista para tu caso o si te estás metiendo en algo que necesita más apoyo del que crees.
Dos cosas, y conviene separarlas porque solo una es difícil de sustituir. La primera es temario actualizado y ordenado: alguien que vigila el BOE y te avisa cuando cambia una ley. La segunda es corrección y ritmo: simulacros corregidos, un preparador que te dice dónde fallas y una fecha que te obliga a avanzar.
El temario puedes conseguirlo tú (ahora te digo dónde). La corrección es la parte cara, y es la que tendrás que resolver por tu cuenta. Si tienes claro cómo vas a corregirte y cómo vas a mantener el ritmo sin nadie detrás, el resto es asumible. Si esas dos cosas te dan vértigo, ahí es donde una academia justifica su precio.
En dos sitios que casi ninguna academia te va a enseñar, por razones evidentes. El primero es la Biblioteca Jurídica Digital del BOE, que tiene una sección llamada "Material de oposiciones" con la legislación consolidada y actualizada de muchos cuerpos, descargable en PDF y ePUB, gratis. Para Auxiliar, Administrativo o Gestión de la Administración General del Estado encuentras la normativa recopilada y ordenada por convocatoria.
El segundo es el INAP (Instituto Nacional de Administración Pública), que ofrece recursos autoformativos gratuitos, incluido un banco de preguntas tipo test con la respuesta justificada. Entre el BOE y el INAP tienes el temario base y con qué practicar sin gastar un euro. Cuando pagas un temario privado, pagas el resumen y la actualización; la ley en sí es pública y gratuita.
Depende del grupo, y conviene ser realista antes de empezar. Las estimaciones más citadas entre preparadores hablan de 6 a 12 meses para un C2, de 8 a 15 para un C1, de 12 a 24 para un A2 y de 18 a 48 meses para un A1. No son promesas, son órdenes de magnitud para que planifiques.
Lo que más pesa es la constancia por encima de la intensidad puntual: dos o tres horas diarias sostenidas rinden más que un fin de semana maratoniano seguido de cuatro días en blanco. Y casi nadie aprueba a la primera; contar con dos o tres convocatorias es lo habitual, así que tu plan económico y vital tiene que aguantar ese tiempo, no solo el temario.
Esta es la parte que marca la diferencia, porque estudiar sin corrección es estudiar a ciegas. La solución más barata son los simulacros con tiempo: haz tests oficiales de convocatorias anteriores cronometrados, corrige con la plantilla oficial y apunta el motivo de cada fallo. Un despiste y un error de concepto se arreglan de forma distinta, y solo lo sabes si anotas por qué caíste en cada pregunta.
Súmale una comunidad: foros de opositores, grupos de estudio online y compañeros de tu misma convocatoria. Ahí resuelves dudas de temario, compartes cambios del BOE y, sobre todo, mantienes el ritmo cuando la motivación baja. Estudiar por tu cuenta y estudiar aislado no son lo mismo, y el aislamiento es lo que más dispara el abandono.
Preparar una oposición son meses, a veces años, y esa es la parte que las guías de "6 pasos" se saltan. Si estás cobrando el paro, puedes estudiar mientras lo cobras, pero tienes que mantener tu demanda de empleo activa y renovada, o te arriesgas a que te suspendan el pago. Si ese trámite se te hace bola, en qué es el DARDE tienes cómo funciona la demanda y cada cuánto se renueva. Y si aún estás decidiendo entre la vía pública y seguir buscando en privado, en la sección de búsqueda de empleo tienes el resto de trámites paso a paso.
Las de grupo C2 y C1 con examen tipo test, como Auxiliar Administrativo del Estado, Administrativo, Correos o Ayudante de Instituciones Penitenciarias. Tienen temario más acotado y se corrigen con plantilla, así que puedes practicar y evaluarte solo. Los grupos A1 y A2, con supuestos prácticos y pruebas orales, son mucho más duros por libre.
Sí. La Biblioteca Jurídica Digital del BOE tiene una sección de "Material de oposiciones" con la legislación consolidada de muchos cuerpos, gratis y en PDF. El INAP suma recursos autoformativos y bancos de test. Lo que compras en un temario privado es el resumen y que alguien lo mantenga al día, no el contenido legal, que es público.
Depende del grupo. Las estimaciones del sector van de 6 a 12 meses para un C2 hasta 18 a 48 meses para un A1, y la mayoría necesita dos o tres convocatorias. Estudiar por libre no cambia esos plazos: cambia quién sostiene tu constancia, que pasas a ser tú.
Depende de dos cosas: si te cuesta mantener el ritmo sin nadie detrás y si el cuerpo tiene supuestos o prueba oral difíciles de autoevaluar. Si estudias bien solo y es un test, el dinero de la academia lo puedes ahorrar. Si te falta disciplina o el examen es complejo, ahí es donde ese gasto se rentabiliza.
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