Currículum: ¿presente o pasado para tu trabajo actual?
Si tu trabajo actual va en presente o en pasado en el currículum, con una prueba sencilla que resuelve cada línea de la página.
Si tu trabajo actual va en presente o en pasado en el currículum, con una prueba sencilla que resuelve cada línea de la página.
Estás actualizando tu currículum para una oferta que te interesa y llegas a tu puesto actual. Escribes "Dirijo un equipo de seis personas." La línea siguiente habla del sistema de informes que montaste y terminaste la primavera pasada, así que dudas: "monto" o "monté"? Sigues en el puesto, así que el presente suena bien. El proyecto está cerrado, así que el pasado también. Subes con el ratón y ves tres líneas más con el mismo problema.
Es un detalle pequeño que hace que una página parezca descuidada. La solución es una sola regla, y no es la que la mayoría de las guías pone primero.
Lo esencial
Los dos, según la línea. Tu puesto actual va en presente para las tareas que sigues haciendo ("Dirijo un equipo comercial regional") y en pasado para los proyectos que ya terminaste ("Lancé el programa de fidelización que ..."). Los puestos anteriores son más fáciles: ahí todo terminó, así que cada línea queda en pasado.
¿Por qué la regla "tu trabajo actual en presente" confunde tanto? Porque solo es media verdad. Un puesto actual contiene dos tipos de líneas: cosas que sigues haciendo y cosas que ya terminaste. Si escribes todo el bloque en presente, metes tus logros cerrados en un tiempo que ya no encaja. Lee cada línea por separado y pregúntate qué describe: una rutina en curso o un resultado cerrado.
Hazle una pregunta a cada línea: ¿esto está terminado? Si la respuesta es sí, pasado. Si es no, presente. Esa única prueba resuelve el problema del trabajo actual sin tablas que memorizar, porque ignora bajo qué puesto está la línea y solo mira si el trabajo está hecho.
Una tarea que haces cada semana no está terminada, así que se queda en presente: "Coordino el calendario de lanzamientos entre tres equipos." Un proyecto con un final claro sí está terminado, así que va en pasado: "Migré al equipo a la nueva herramienta en el primer trimestre." Los dos pueden estar bajo el mismo puesto actual, y así debería ser. Quien selecciona lee el pasado como resultados entregados y el presente como tu responsabilidad en curso. Esa es justo la distinción que quieres mostrar.
Sí, y en tu puesto actual normalmente conviene. Mucha gente teme la falta de coherencia. Pero la incoherencia real es forzar un resultado terminado al presente para que pegue con las líneas de alrededor. Lo que sí debes evitar: dos tiempos en una misma línea. "Gestiono el presupuesto y reduje costes" suena roto. Mantén cada línea en un solo tiempo.
Una forma limpia de ordenarlo: primero las tareas en curso en presente, debajo los logros terminados en pasado. La vista pasa de "esto es lo que llevo" a "esto es lo que ya entregué", y el cambio de tiempo hace ese trabajo por ti en vez de parecer un error. Es la misma lógica que hay detrás de escribir líneas que demuestran impacto: tus resultados terminados y demostrables son tus líneas más fuertes, y el pasado es lo que señala que están hechos.
Escribir un logro terminado en presente es el fallo silencioso que te cuesta caro. "Aumento los ingresos regionales un 18 %" suena a un objetivo que persigues. "Aumenté los ingresos regionales un 18 %" suena a una cifra que ya está puesta. Misma cifra, pero solo el pasado se lee como un resultado del que te pueden pedir cuentas.
Si un logro fuerte y medible está en presente, quien selecciona lo archiva como tarea rutinaria en lugar de logro, y tu mejor prueba pasa de largo. Al revés pasa lo mismo: no empujes una tarea en curso al pasado, o parecerá que dejaste de hacerla, y en un trabajo actual eso abre una pregunta que prefieres evitar. Ajusta el tiempo a la realidad, línea por línea, y tus logros aterrizan como logros.
Muchos currículums en español usan el infinitivo en las líneas: "Coordinar el calendario de lanzamientos", "Gestionar un presupuesto de 40.000 euros". Es un estilo limpio y habitual, y esquiva la pregunta del tiempo verbal porque el infinitivo no marca ni presente ni pasado.
Es una opción válida. A cambio pierdes la pequeña señal que dan los verbos conjugados: la diferencia entre "está en marcha" y "está hecho". Si conjugas, vale la regla de arriba, presente para lo que sigue y pasado para lo cerrado. Lo importante es que elijas un estilo por puesto: o todo en infinitivo o todo con verbos conjugados. Mezclar "Coordinar el calendario" con "Lancé el programa" en el mismo puesto se ve a medio hacer. Para más sobre qué lee primero quien selecciona, echa un vistazo a las guías de currículum.
Antes de exportar, pasa la prueba una vez por toda la página. Lee cada línea y pregunta: ¿terminado o en curso? Luego confirma que el tiempo encaja. Fíjate en la costura de tu puesto actual, donde acaban las tareas y empiezan los logros, porque ahí se esconden los fallos. Asegúrate de que ninguna línea lleve dos tiempos. Y comprueba que tus puestos anteriores estén del todo en pasado, incluida la línea que arrastraste desde tu puesto actual cuando te ascendieron.
Son dos minutos y le quitan a quien contrata un motivo para pensar que el currículum se hizo con prisa. El tiempo verbal solo no te consigue el trabajo. Pero una página que resuelve esto bien se lee como escrita por alguien que presta atención, que es la impresión que intenta dar cada una de las otras líneas.
¿Listo para afinar tu próxima candidatura?
Descubre JobScalr →