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Currículum5 min de lectura

¿Foto en el currículum, sí o no? Depende del mercado

Si conviene poner foto en el currículum depende del país: en EE. UU. y Reino Unido mejor sin ella, en España sigue siendo habitual, y aquí aprendes a decidir.

La respuesta corta que la mayoría de las guías entierra: no hay una regla que valga en todas partes. Una foto que te ayuda en Madrid puede mandar tu currículum directo a la papelera en Nueva York o Londres. Así que la pregunta de verdad no es "foto o sin foto", sino "a qué mercado me estoy presentando", y de ahí depende todo lo que ocurre en esa esquina de la página.

Si solo te quedas con una idea: ante la duda, quítala. Una foto que falta rara vez te cuesta el puesto. Una foto equivocada, a veces sí.

El caso de EE. UU. y Reino Unido: mejor sin foto

En Estados Unidos y en el Reino Unido la norma es clara: sin foto. Y es una norma firme.

El motivo está en el derecho antidiscriminación. Una cara en el currículum le entrega al lector tu edad aproximada, tu origen, tu género y bastante más, antes de que lea una sola línea sobre tu trabajo. Muchas empresas de allí eliminan las fotos de forma activa, piden a los seleccionadores que no las reenvíen o las descartan nada más recibir la candidatura, precisamente para que ninguna decisión de contratación pueda quedar ligada a esos rasgos. Allí una foto no te hace parecer más profesional. Hace que parezca que no conoces las costumbres del sitio, y le crea a la empresa un problema legal que prefiere evitar.

Hay además una razón práctica. Los sistemas de selección leen texto. Una imagen no lleva texto, así que en el mejor de los casos la ignoran y en el peor descolocan el programa y mueven tu maquetación. De un modo u otro, la foto no te suma nada en el primer sistema que te lee.

Si te presentas a puestos en EE. UU. o Reino Unido, y eso incluye a la mayoría de empresas internacionales que contratan según ese modelo, quita la foto del todo.

El caso de España: sigue siendo habitual, pero no obligatoria

España es la otra historia, y aquí es donde el consejo de siempre y la realidad actual empiezan a separarse.

Durante mucho tiempo, una foto cuidada en la esquina superior se daba por hecha, parte de un currículum completo. Esa costumbre sigue muy viva: en buena parte del mercado español se espera la foto y su ausencia llama la atención. A la vez, ningún empleador puede exigirte una imagen, y cada vez más empresas grandes e internacionales con sede en España te piden que la dejes fuera, por las mismas razones antidiscriminación en las que se apoyan EE. UU. y Reino Unido.

Pero "está cambiando" no es lo mismo que "ya no se usa". Muchos empleadores, sobre todo pymes, sectores tradicionales y puestos de cara al público, siguen esperando una foto. En España, por tanto, la foto es opcional y por lo general no te perjudica, mientras que en EE. UU. y Reino Unido más bien te juega en contra. Ese es todo el contraste regional en una frase.

Cómo decidir para una vacante concreta en España:

  • Lee la oferta. Si pide foto, ponla. Si dice de forma expresa "sin foto", respétalo.
  • Mira la empresa. Una multinacional con web de empleo en inglés casi seguro lleva un proceso sin foto. Una empresa local con un formulario de candidatura clásico probablemente aún la espera.
  • Ajústala al puesto. Los puestos de atención al cliente o de representación inclinan la balanza hacia la foto. Los de desarrollo, investigación o trabajo en remoto, hacia dejarla fuera.

Cómo es una buena foto de currículum

Si decides ponerla, una foto floja es peor que ninguna. El listón es profesional, no glamuroso.

  • Hazla bien. Un fotógrafo que trabaja fotos de currículum domina el encuadre y la luz. Una foto de vacaciones recortada o un selfie con la webcam se nota exactamente por lo que es.
  • Vístete acorde al puesto. Como irías a la entrevista, y un punto más formal si dudas. Un fondo neutro mantiene la atención en tu cara.
  • Resulta cercano, no rígido. Una sonrisa leve y natural y la mirada al frente ganan al gesto tenso de foto de carné.
  • Que sea actual y del tamaño correcto. Usa una foto reciente, más o menos en vertical, bien colocada en la esquina superior para que no apriete tus datos de contacto ni te robe espacio que necesitas en otro sitio, algo que pesa más una vez que has decidido cuánto debería ocupar un currículum.

Una cosa que nunca debe ser: una foto divertida, un recorte de grupo o algo que haya que explicar. La foto está ahí para transmitir competencia y fiabilidad, nada más.

El ángulo del ATS, en cualquier mercado

Sea cual sea el país, recuerda que muchas veces te lee una máquina antes que una persona.

Una foto metida en una cabecera complicada, en un cuadro de texto o en una plantilla a dos columnas es justo donde más se atascan los sistemas de selección. Si pones foto, mantén el resto de la maquetación sencilla y a una sola columna, el mismo formato de currículum compatible con ATS que se lee sin problemas, y coloca la imagen de forma que el texto de alrededor siga fluyendo limpio. Guárdalo en el formato que pida la candidatura, normalmente PDF.

Y si no sabes si un empleador filtra con un sistema estricto o espera una candidatura clásica con foto, esa misma duda ya es una señal: tira por la versión más limpia, sin foto y centrada en el texto, porque es la que nunca trabaja en tu contra.

Dónde encaja JobScalr

JobScalr es una app móvil que lee una oferta concreta frente a tu currículum, te da una puntuación de compatibilidad honesta de 0 a 100 con el razonamiento detrás, y reescribe tu currículum y tu carta de presentación para que encajen, sin inventar nada que no hayas hecho. La pregunta de la foto no te la resuelve, eso depende del mercado y de la empresa. Pero te quita de encima el trabajo de comparar y reescribir, para que dediques tu tiempo a las decisiones de criterio como esta.

¿Listo para afinar tu próxima candidatura?

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