Paro tras baja voluntaria en periodo de prueba: ¿lo cobras?
Si dejas el trabajo en el periodo de prueba, cobrar el paro depende de quién termina el contrato y de un plazo de tres meses que casi nadie explica.
Si dejas el trabajo en el periodo de prueba, cobrar el paro depende de quién termina el contrato y de un plazo de tres meses que casi nadie explica.
Depende de quién termina el periodo de prueba. Si la baja voluntaria es tuya, no estás en situación legal de desempleo y no cobras el paro. Si te cesa la empresa, sí tienes derecho, salvo que dejaras un empleo anterior por voluntad propia y no hayan pasado tres meses.
Dejaste un trabajo estable porque te salió algo mejor. A las tres semanas, en pleno periodo de prueba, la cosa no era lo que te vendieron: o lo dejas tú, o te dicen que hasta aquí. Y entonces llega la pregunta que te quita el sueño: ¿tengo derecho al paro, o me he quedado sin red por fiarme de una promesa?
En la oficina te sueltan la frase de siempre, "con baja voluntaria no hay paro", y te vas a casa pensando que la has liado. La realidad tiene más matices, y todo depende de un detalle que casi nadie te explica bien: quién pone fin al periodo de prueba.
Las claves
No, si la baja la pides tú. Cuando eres tú quien desiste durante el periodo de prueba, la ley lo trata como una baja voluntaria, y la baja voluntaria no es una situación legal de desempleo. Sin esa situación legal, el SEPE no te reconoce la prestación por desempleo aunque tengas de sobra los 360 días cotizados que exige la normativa.
Da igual que lleves tres días o tres semanas en la empresa. Si el que rompe el contrato eres tú por voluntad propia, para el paro cuenta como que te has ido tú. Es duro, sobre todo cuando te fuiste porque el puesto no era lo prometido, pero es la regla de partida.
Cambia todo. Si es la empresa la que desiste durante el periodo de prueba (el clásico "no has superado la prueba"), eso sí es una situación legal de desempleo. Con el cese de la empresa entras por la puerta buena: si tienes 360 días cotizados en los últimos seis años y te inscribes como demandante de empleo, tienes derecho a la prestación por desempleo.
El motivo es sencillo. El paro protege a quien se queda sin trabajo por causas ajenas a su voluntad. Que te cese la empresa entra ahí; que te vayas tú, no. Por eso la primera pregunta que se hace el SEPE no es cuánto has cotizado, sino de quién partió la decisión de cortar el contrato.
Porque hay una trampa que pilla justo a quien dejó un trabajo para probar otro. Imagina la secuencia: dejas tu empleo por voluntad propia (baja voluntaria), entras en uno nuevo y a las pocas semanas la empresa te cesa en el periodo de prueba. Ese cese sería una situación legal de desempleo, salvo por un matiz: que no hayan pasado tres meses desde tu baja voluntaria anterior.
El SEPE exige ese margen de tres meses de estabilización para evitar el fraude de encadenar una salida voluntaria con un cese rápido y colar así la prestación. Si superas los tres meses y cumples el resto de requisitos, el cese en periodo de prueba te vale para cobrar el paro pese a la baja voluntaria previa. Si no llegas a ese plazo, el cese no te abre la prestación por mucho que lo firme la empresa.
Es la pregunta que casi todo el mundo piensa y casi nadie escribe. La respuesta honesta: no lo hagas. Pactar con la empresa para que un abandono tuyo figure como un despido o un cese suyo es simular una situación legal de desempleo, y eso es fraude a la Seguridad Social.
El SEPE cruza datos con la empresa, que firma un certificado de empresa con el motivo real del cese. Si salta la incoherencia, te toca devolver lo cobrado y te expones a sanción. No te voy a vender un atajo que puede costarte caro justo cuando peor viene. Si la baja es tuya, es tuya; lo útil es mirar con calma las ayudas para las que sí encajas.
Que no tengas derecho a la prestación por desempleo no te deja a cero. Existe un segundo nivel de protección, el asistencial, con requisitos distintos y más centrados en la renta:
Cada ayuda tiene sus condiciones y sus incompatibilidades, así que toca comprobarlo caso por caso. Lo importante es no dar por perdido el mes solo porque el paro se te haya cerrado.
Cuando tengas claro por qué vía vas, el siguiente paso es el papeleo sin perder el plazo: aquí tienes cómo pedir cita previa en el SEPE paso a paso. Y si estás retomando la búsqueda después de este bache, en el archivo de búsqueda de empleo hay guías para volver a las candidaturas con un sistema que no te queme.
No por sí sola. Si eres tú quien desiste durante el periodo de prueba, cuenta como baja voluntaria y no es una situación legal de desempleo, así que el SEPE no te reconoce la prestación por desempleo aunque tengas los 360 días cotizados.
Ahí sí. El cese de la empresa durante el periodo de prueba es una situación legal de desempleo. Con 360 días cotizados en los últimos seis años e inscrito como demandante, tienes derecho al paro, salvo que arrastres una baja voluntaria anterior sin los tres meses cumplidos.
Es el margen que exige el SEPE cuando dejaste un empleo por voluntad propia y luego te cesan en un nuevo periodo de prueba. Si no han pasado tres meses desde tu baja voluntaria anterior, ese cese no te abre la prestación. Es una medida contra el fraude.
Puede que sí. El subsidio por cotización insuficiente, la RAI o el Ingreso Mínimo Vital son ayudas del nivel asistencial con requisitos propios (renta, edad, tiempo en paro). No dependen de la prestación contributiva, así que conviene revisar cuál encaja en tu caso.
Según el SEPE, tienes 15 días hábiles desde que termina el contrato para solicitar la prestación por desempleo. Si no consigues cita a tiempo, la presolicitud cuenta como fecha de solicitud y protege ese plazo.
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